viernes, 24 de abril de 2015

PRINCIPIOS DE ILUSTRACIÓN

SOLO EL PRINCIPIO

No se trata solo de dibujar, tampoco es garrapatear, mucho menos fotografiar o pintar, es todo esto y mucho más. Ilustrar es tan especial que faltan palabras para definirla.  Prácticamente a nuestro alrededor la misma naturaleza nos ilustra sus mejores formas, colores, ángulos, fugas, contornos, sombras, luces, olores y sabores, entre otros.  ¿Qué decir ante tal maravilla? Nada, solo callar y contemplar lo que el mejor ilustrador del universo ha podido plasmar en el lienzo de la creación, a pesar de lo que el hombre ha hecho por manchar y destrozar semejante estampa.
Inevitablemente hay que verla como un dibujo o imagen que adorna un libro, una pared, una tela, un cuerpo, en fin, el medio es lo de menos. Lo de más es la creatividad que lleva implícita, además del trabajo permanente y constante a través de la investigación, los bocetos, la observación, el pulimiento y tantas otras cosas que hacen posible una buena ilustración que transmite ese sentimiento que el autor ha puesto en cada trazo, ofreciendo al espectador todo un deleite visual.
La ilustración se inicia con la invención de la imprenta que enterró los manuscritos, pero que abrió un campo de acción a los miniaturistas quienes se dedicaron a ilustrar con sus composiciones y caracteres las iniciales de los párrafos y las márgenes de los libros que hoy en día llamamos incunables por haber sido impresos en el siglo XV.
Una ventaja que tuvieron los ilustradores del siglo XVI fue que sus planchas podían ser publicadas al mismo tiempo que el texto, lo cual incrementó el intercambiarlas como láminas sueltas.
En los siglos XVII y XVIII ya no se grabaron las ilustraciones sobre madera, sino en cobre, al buril o aguafuerte. Llaman especialmente la atención estas técnicas que tienen su origen en el desarrollo mismo del hombre cuando talló hueso o piedra para fabricar el buril, antes de dominar el metal; mientras que el aguafuerte se manejó como una modalidad de grabado sobre una plancha metálica de hierro, zinc o cobre.
Francia merece especial mención por el impulso que le dio a la ilustración de la mano del periodismo ilustrado,  antecesor de la ilustración tipográfica que aceleró la publicación de los dibujos de pluma o lápiz.
Actualmente los ilustradores son comparados con artistas plásticos y diseñadores gráficos, de la mano de la ilustración digital que se caracteriza por la creación de obras directamente en el computador, usando software para tal fin y con ayuda de dispositivos como lápices ópticos y tabletas digitalizadoras. No se trata de corrección de imágenes a través del computador, tampoco de digitalizar y editar dibujos creados a mano, sino de que el artista cree directamente sobre la pantalla (en ocasiones a partir de un boceto similar) dando como resultado, generalmente, imágenes vectoriales producto de la suma de miles de trazos independientes que en conjunto forman la ilustración.
En este punto es importante mencionar a Lawrence Zeegen, educador, escritor, ilustrador, decano de la Escuela de Diseño de la London College of Communication, Universidad de las Artes de Londres. Como escritor, cabe destacar su libro titulado “Principios de Ilustración”[1] donde expone claramente las claves de la práctica profesional: desde cómo generar ideas o qué medios y utensilios pueden emplearse para dibujar, hasta cuáles son los sectores del mercado que suelen requerir los servicios de un ilustrador, las claves para elaborar un portafolio y otros materiales de presentación y, finalmente, los aspectos básicos sobre la producción y la impresión de trabajos de ilustración.
Como diseñadora de modas me llaman especialmente la atención las páginas dedicadas a la ilustración y el diseño textil. Podríamos reunirlas en dos palabras: ilustración textil que nace de la necesidad de aplicar la ilustración y el diseño para generar un producto diferente, seductor, creativo, de calidad, un lenguaje incomparable que tiene identidad propia, interpretado y reinterpretado artísticamente a partir de temáticas, personajes, íconos, símbolos, con rasgos propios, rica en posibilidades gráficas por explorar.  Por lo tanto, involucra trabajo, talento y la cooperación de muchas personas que tienen la pasión y la dinámica del oficio, la disciplina y la perseverancia de organización y trabajo en equipo. En otras palabras, emprendimiento que se amplía y se diversifica permanentemente.
Es solo el principio de un proceso creativo que incluye materiales textiles, atuendos, poses, colores, texturas, impresiones, pasos no necesariamente consecutivos, pero que deben gozarse, disfrutarse, ser curioso, indagar, investigar, dibujar día tras día y avanzar en las diferentes propuestas donde la imaginación y la creatividad no tienen límites.  



REFERENCIAS
Extraído de http://galerias.bid-dimad.org/bid_14/?p=2061 el 18 de abril de 2015.
ZEENGEN, Lawrence. Principios de ilustración (en línea) http://site.ebrary.com/lib/bibliocunsp/reader.action?docID=10675544 (citado en 18 de abril de 2015).
Extraído de http://laurapaez.com/como-dibujar-figurines-de-moda/ el 18 de abril de 2015.







[1] ZEENGEN, Lawrence. Principios de ilustración (en línea) http://site.ebrary.com/lib/bibliocunsp/reader.action?docID=10675544 (citado en 18 de abril de 2015).




PRINCIPIOS DE ILUSTRACIÓN
LUISA CRISTINA AVELLA MOLINA
24/04/2015
ILUSTRACIÓN DIGITAL

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